Historias de familia, taxistas y negociantes

Con diez años de diferencia llegaron al mundo Kléber (63) y Franklin (53) Solís Sancán, oriundos de Manabí. De una familia de doce hermanos que hoy se encuentran dispersos por Ecuador, tres son taxistas. Galo, el mayor de los tres, trabaja para la Cooperativa de Taxis Paraíso. Pero son Kléber y Franklin los que comparten su lugar de trabajo, la Universidad Casa Grande. Alumnos, personal docente y administrativo son sus clientes diarios. Aunque este no fue su primer oficio o el que prefieren sobre cualquier otro, los hermanos Solís aseguran sentirse a gusto. “La gente ya nos conoce, hay mucha confianza”, dice Franklin quien llegó a Guayaquil hace 28 años y cursó el primer año de Arquitectura pero por falta de dinero no continuó.

 

MEDIO: Viva (Urdesa.Kenedy.Ceibos/ Samborondón)
CIUDAD: Guayaquil
FECHA: 2013-01-10