Jaime Tamariz y su obsesión por el teatro

“Tráeme, por favor, un muffin de macadamia y frutilla, un sánduche caprese, un (café) americano doble de máquina, pero de máquina, sin azúcar y con dos hielos”. El Jaime Tamariz que sabe con minuciosidad de cirujano lo que desea desayunar -y se lo pide a uno de sus asistentes, en mitad del montaje de la obra teatral “Un Dios Salvaje”- es el mismo que controla meticulosamente cada detalle teatral: desde cómo se debe repartir el programa de mano, hasta cómo apagar el último foco… La productora la conforman estudiantes de la Universidad Casa Grande, institución en la que Tamariz es director de la carrera de Comunicación. Por trabajar en Daemon muchos han podido homologar sus prácticas y algunos se han quedado trabajando. “Trabajar con él es gratificante. Es obsesivo. Pero eso está bien. El espectador agradece eso”, dice Adrián Cárdenas, uno de los estudiantes de la Casa Grande que trabaja en Daemon…

MEDIO: El Comercio
CIUDAD: Guayaquil
FECHA: 2013-11-14